Los cuerpos están formados por más de 250 tipos de células específicas, y todos surgen inicialmente de células madre durante el desarrollo embrionario. Las células madre tienen dos características que las hacen únicas: (1) son pluripotentes, lo que significa que pueden diferenciarse en todos los tipos de células del cuerpo, y (2) son capaces de autorrenovarse para generar más de sí mismas y, por lo tanto, pueden poblar un organismo. Las células madre pluripotentes humanas se aislaron por primera vez de embriones humanos hace veinte años (Thomson et al., 1998) y, más recientemente, surgió la tecnología para reprogramar células somáticas, como la piel y la sangre, para inducir células madre pluripotentes inducidas (Park et al., 2008; Takahashi et al., 2007; Yu et al., 2007). Las células madre pluripotentes inducidas, o CMPI, son particularmente valiosas ya que las CMPI específicas de la enfermedad pueden generarse a partir de individuos...

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