Los resultados del Cuidado de Niños Acogidos con Discapacidad Intelectual

La promoción de resultados rápidos y permanentes para la acogida de los niños es un objetivo central de la política de bienestar infantil. Sin embargo, mientras que los niños con discapacidad intelectual (DI) están en mayor riesgo, al verse involucrado el bienestar de los niños, se sabe muy poco acerca del resultados de los casos. Este estudio nacional seccional explora los resultados de cuidado entre los grupos acogidos. Los niños con discapacidad intelectual acogidos tenían más probabilidades de haber sufrido una interrupción de la adopción o de la disolución, pero menos probabilidades de ser reunido con un padre, cuidador primario u otro miembro de la familia. Se discuten las implicaciones para la colaboración entre organismos en apoyo de los servicios de entrega de atención pre y post acogida.

La Cultura en las Mejores Residencias de Grupo para Personas con Discapacidad Intelectual en Niveles Severos

Acerca de las dimensiones culturales de los hogares de grupo de bajo rendimiento, este estudio analiza la cultura los mejores servicios entregados por los hogares. En llevaron a cabo en profundidad estudios de caso cualitativos en 3 de las mejores casas de grupo, utilizando la observación participante y entrevistas. La cultura en estas casas, que se refleja en los modelos de práctica del personal y conversación, así como de los artefactos difería de los encontrados en los servicios de bajo rendimiento. Los responsables formales de los hogares eran líderes indiscutibles, sus valores alineados con los de otros miembros del personal y de la organización, la responsabilidad por la calidad de la práctica fue compartida permitiendo el trabajo en equipo, el personal percibió su propósito como “hacer la vida de cada persona como quiera que sea,” las prácticas de trabajo fueron centradas en la persona, y fueron consideradas las ideas nuevas y externas. La cultura se caracteriza por ser coherente, respetuosa, “propicia” para los residentes, y “motivante” para el personal. Aunque no está claro si los buenos hogares de grupo tienen una cultura similar a otros mejores, las ideas de este estudio proporcionan el conocimiento para guiar el desarrollo de servicios y evaluación.

Hermanos Cuidadores de Personas con Discapacidad Intelectual y del Desarrollo: Características Sociodemográficas y la Prevalencia de Dificultades Materiales

En números crecientes, las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo están sobreviviendo de sus padres, o al menos de la capacidad de sus padres para cuidar de ellos. En consecuencia, los hermanos adultos sin discapacidad intelectual y del desarrollo están tomando cada vez más responsabilidades de cuidado primario. Sin embargo, generalmente los hermanos adultos han recibido poco estudio, y los cuidadores de hermanos han recibido aún menos. Hemos utilizado los datos representativos a nivel nacional de la Encuesta de Ingresos y Participación en Programas (EIPP) para describir las características sociales y los niveles de dificultades materiales de los hermanos cuidadores, en comparación con la población en edad adulta general de trabajo. Este estudio encuentra dificultades materiales moderadas a ser generalizadas entre los cuidadores de hermanos, aunque los niveles extremos de dificultad, posiblemente, están siendo disminuidos en cierta medida a través de los programas de beneficios públicos. Se discuten las implicaciones para mayores necesidades de servicio.

Idioma Superado: El uso de “retraso mental” en Exenciones Medicaid HCBS Luego de la Ley de Rosa

La Ley de Rosa, que cambia las referencias de “retraso mental” a “discapacidad intelectual” dentro de la legislación federal, marcó el reconocimiento por parte del gobierno federal que el término “retraso mental” es anticuado y peyorativo. Sin embargo, la Ley de Rosa no se aplicaba a muchos programas federales relacionados con la discapacidad, como Medicaid. En este artículo se explora si existe y cómo se utiliza el término “retraso mental” dentro de Medicaid Servicios de Exenciones Basados en la Comunidad y el Hogar 1915(c), ya que son el proveedor más frecuente de servicios y apoyo a largo plazo para las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo. Las exenciones proporcionan algunos de los servicios más avanzados a la comunidad y el lenguaje utilizado en ellos debe reflejar esto. A pesar de que la inmensa mayoría de las exenciones utiliza “retraso mental”, encontramos que el término se usa menos en fechas de referencia posteriores.

Iniciativa de un Amplio Sistema de Documentos Sólidos de Evaluación de la Salud para Adultos con Discapacidad Intelectual

Está ampliamente documentado que los adultos con discapacidad intelectual (DI) experimentan altas tasas de una serie de condiciones de salud en comparación con sus pares sin discapacidad. Estas condiciones de salud incluyen la enfermedad cardiovascular, la obesidad, la diabetes, los trastornos gastrointestinales, trastornos psiquiátricos y del comportamiento. Con la esperanza de vida que se aproxima a la población en general, los adultos con DI ahora también están experimentando problemas de salud relacionados con el envejecimiento, aumentando aún más el riesgo de disminución funcional y de bienestar. Este aumento de la morbilidad plantea nuevos retos en la planificación sanitaria geriátrica para esta población. Las prácticas preventivas de la salud relativamente simples, tales como la implementación de una herramienta de evaluación de la salud, pueden aumentar sustancialmente la detección de la enfermedad y las actividades clínicas dirigidas hacia mejores resultados de salud para las personas con DI. Este estudio examina datos recogidos de la Administración de Discapacidades del Desarrollo del Distrito de Columbia (ADDDC) componente de evaluación de la Salud y Normas de Bienestar. Se presentan los resultados, junto con las recomendaciones e implicaciones para la mejora de las prácticas de detección preventiva de la salud en la población con DI.

El Refuerzo de la Discriminación a las Personas con Discapacidad: Normalidad, el Modelo Médico de la Discapacidad, y el Humanismo en la Aplicación de un Análisis de la Conducta y el Trastorno del Espectro Autista

El campo de la educación de las personas con Trastorno del Espectro Autista ha estado siempre lleno de controversia con respecto a publicaciones que van desde la etiología y la causalidad a la intervención eficaz y a las opciones de educación. Una de las bases de esta controversia ha sido entre el humanismo y los conceptos filosóficos humanistas, y sus diferencias fundamentales con el conductismo, y los conceptos filosóficos conductistas. Estas diferencias durante mucho tiempo han sido objeto de debate, y la creencia de que las dos orientaciones son en general mutuamente excluyentes se ha mantenido en gran medida. Recientemente, sin embargo, ha habido un cierto resurgimiento del interés en la reconciliación de algunos de los principios humanistas y conductistas fundamentales. La mayor parte de estas discusiones, sin embargo, se centran en las metodologías de intervención específicas como su base sin ahondar más profundamente en las cuestiones filosóficas subyacentes. Este artículo explorará algunos conceptos humanistas fundamentales que deberían ser conciliados con el conductismo para que se considere una práctica humanista. Si bien la idea de que la posibilidad de la reconciliación se mantiene, el argumento central sostiene que aún queda mucho trabajo por hacer en la parte del conductismo tanto filosófica y metodológicamente para que dicha reconciliación se alcance.

La traducción de los resúmenes al español ha sido coordinada por la Universidad Católica del Maule, Talca, Chile. Con la colaboración de Camila Rojas-Rojas, Constanza Sepúlveda-Hernández, Beatriz Mendoza-Albornoz, Camila Rebolledo-Briones, Nicole Abdala-Rebolledo, Palmenia Pinochet-Quiroz, Daniela Ibarra-Sepúlveda, Francisco Liberona-Riquelme, Sandra Sánchez-Peña, Manuel Monzalve-Macaya y Juan Lagos-Luciano.

The translation into Spanish has been coordinated by Católica del Maule University, Talca, Chile; with the colaboration of Camila Rojas-Rojas, Constanza Sepúlveda-Hernández, Beatriz Mendoza-Albornoz, Camila Rebolledo-Briones, Nicole Abdala-Rebolledo, Palmenia Pinochet-Quiroz, Daniela Ibarra-Sepúlveda, Francisco Liberona-Riquelme, Sandra Sánchez-Peña, Manuel Monzalve-Macaya, and Juan Lagos-Luciano.