Por el Canal de Panamá, diariamente transitan barcos de todo el mundo. Alrededor de 13 a 14 mil buques, con todo tipo de carga, lo utilizan cada año. De hecho, estas actividades comerciales representan aproximadamente el 5% del transporte mundial. La Autoridad del Canal de Panamá (ACP) administra esta vía, y acorde con las mejores medidas de preparación y respuesta a emergencias, cuenta con un plan integral de contingencias para escenarios con efectos adversos. El plan incluye un componente operacional, un componente estratégico y un componente de información. También, utiliza el Sistema de Comando de Incidentes (SCé) como estructura organizativa del recurso humano y el modelo de Planificación “P” como método de trabajo proactivo para pasar de una respuesta táctica a estratégica. El SCIpermite organizar al personal de respuesta con una terminología común, una jerarquía y funciones claras y una estructura modular y flexible. De esta manera, se ajusta a las necesidades de un incidente en vez de intentar ajustar el incidente o personal de respuesta a estructuras organizativas que obedecen a operaciones u organigramas normales de las empresas o instituciones con diferentes modelos y terminologías. La Planificación “P” facilita el proceso para que el SCI fije los objetivos de la respuesta y elabore acciones concretas para mitigar todos los aspectos contraproducentes de un incidente, no sólo los asuntos tícticos. Durante el proceso de planificación de contingencias, se reconoció la necesidad de aumentar las capacidades de respuesta a derrames de hidrocarburos. Por consiguiente, la ACP presentó a sus clientes un programa conocido como el Plan de Manejo de Emergencias de Contaminación por Hidrocarburos en el Canal de Panamí (PCSOPEP) que entró en vigencia el 1 de enero de 2005, luego de amplias consultas y modificaciones con la comunidad marítima internacional. La ejecución exitosa del PCSOPEP involucró varias etapas. Se requirió la actualización del Reglamento para la Navegación en Aguas del Canal de Panamí, estableciendo la responsabilidad del buque ante derrames y la presentación de un plan específico para el canal como requisito de trínsito, la fijación de tarifas para cubrir los costos de mantener la disponibilidad de personal y equipo para dar respuesta a estos incidentes y la designación de la ACP como ente que brinda la disponibilidad y el servicio de respuesta y limpieza en caso de derrames. La ejecución de estas directrices requirió el desarrollo de estrategias, la confección de proyectos de inversión y el aumento de la cantidad de empleados con capacitación en derrames de hidrocarburos. Inicialmente, las estrategias de respuesta se enfocaron en la remoción mecínica, pero el programa consideró la evaluación e incorporación de medidas alternas como protocolos de respuesta a ser desarrollados al nivel de un plan nacional de contingencias.

This content is only available as a PDF.